También hay que pensar que con el invierno llegan los resfríos, y que para combatirlos tenemos que consumir vitaminas y minerales, que siempre están presentes en frutas y vegetales. No nos olvidemos de las ensaladas, que no son exclusivas del verano. Podemos incorporarles semillas (de girasol, de sésamo, etc.) y ahí tenemos una manera muy sana de aumentar levemente las calorías. O prepararlas de manera diferente, con vegetales grillados o salteando algunas hortalizas. ¡Y mucho menos nos olvidemos de consumir líquidos! Aunque la sed disminuya, nuestro cuerpo sigue estando constituido principalmente por agua.
Dicho todo esto, no deja de ser el momento del año para deleitarnos con suculentos guisos y estofados, que al final de cuentas el aumento de la necesidad calórica es real. Y uno de mis preferidos es el guiso carrero. Sí señora, sí señor. Hoy hacemos guiso carrero. Pero como la receta es muy fácil, primero te voy a contar un poco acerca del nombre y su origen.
“Carrero” viene de los carros y carretas utilizados históricamente como medio de transporte de mercaderías y de personas por nuestras amplias llanuras. En la parte trasera de las carretas iba colgada “la morocha”, una olla negra de tres patas muy característica de la región chaqueña. Cuando llegaba el momento de detenerse para comer y descansar, se bajaba a la morocha y se preparaba un guiso bien popular con los aportes de cada carreta: pedazos de charqui (carne deshidratada y cubierta de sal), legumbres y verduras.
Por eso hay muchísimas variantes de guiso carrero. Se lo hace con cualquier tipo de verduras y legumbres que tengamos en casa. A falta de carretas y de la morocha, lo que caracterizará a nuestro guiso son los cubitos de carne. Mi receta de hoy lleva 3/4 kg de carne magra (puede ser nalga o cuadril o cualquier otro corte desprovisto de grasa e “imperfecciones”).
- Cortar la carne en cubos del tamaño de un bocado, rebozarlos en harina y dorar en aceite. Retirar y reservar.
- Picar y rehogar 2 cebollas y 1 morrón, y agregar 2 zanahorias pequeñas cortada en rodajas finas.
- Agregar la carne y cocinar algunos minutos.
- Incorporar una lata de tomate cubeteado y un cubito de caldo de carne. Revolver y agregar agua caliente hasta cubrir todo.
- Salpimentar y condimentar con ají, pimentón, orégano, tomillo y laurel. Dejar cocinar a fuego lento con la cacerola destapada, revolviendo y agregando agua si hace falta.
- Pelar 2 papas, 1 batata y un pedazo de calabaza, y cortar todo en cubos del tamaño de un bocado.
- Cuando rompa el hervor, incorporar las hortalizas y cocinar unos 5 minutos, hasta que retome el hervor.
- Agregar unos 300 g de fideos guiseros, y revisar siempre que la cantidad de agua sea suficiente.
- Revolver y cocinar con la olla destapada hasta que los fideos estén “casi” al dente y las hortalizas “casi” cocidas.
- Incorporar una lata de arvejas y dejar cocinar apenas unos minutos más.
¡Bienvenido el frío!
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