A veces pensamos que las estrellas se hacen de un día para otro, pero la realidad es muy distinta. Las celebridades trabajan duro junto con equipos de vestuaristas y diseñadores de imagen para ir puliendo y editando un estilo hasta llegar a la perfección. El ejemplo perfecto es Katy Perry, esta chica no siempre ha sido la muñeca de comic japonés con esos ojos enormes, vestidos tiernos y pelo de colores que hoy la caracterizan. Le ha tomado un tiempo definir su look. Mira el antes y después y verás que esta chica sí se ha esforzado por ser quien realmente es hoy frente a las cámaras. Podemos aprender mucho de cómo lograr un look mejor con tan solo observar los detalles.
A la hora de vestir casual para asistir a una presentación o evento Katy ha cambiado mucho, aquí la vemos en 2004 en la apertura de una tienda de Jimmy Choo, su estilo es poco claro y algo desgarbado, en cambio en el 2011 la vemos con una falda de lápiz, una blusa vintage con una cintura super definida que le dan este aire ahora tan característico de Pinup Girl.
Katy Perry - GettyImages
Katy es una chica con un gusto personal atrevido y vanguardista. Solo que antes no lograba comunicar esto y parecía más una joven algo vulgar. En cambio años después pulió este look rockabilly hasta llevarlo a perfección. Si bien es en cierta forma excéntrico, es original, femenino y tierno.
Katy Perry - GettyImages
Aquí la vemos con dos vestidos azules. El primero en 2006 es mucho menos pensado, el cinturón luce forzado, el escote lo hace poco elegante. En cambio vemos en el segundo un look completamente afinado, el peinado es perfecto, el vestido parece hecho a medida, los accesorios acentúan el estilo de los años 40 que desea lograr.
Katy Perry - GettyImages
Katy Perry hoy en día se caracteriza por mostrar accesorios divertidos, si bien algo aniñados añaden siempre un guiño simpático a sus looks. Aunque antes eran mucho menos elaborados y de una factura que dejaba que desear. En cambio ahora vemos que estos son pensados para ser el toque final perfecto para cada uno de sus outfits.
Katy Perry - GettyImages
En el escenario también se nota una enorme diferencia. Si bien siempre se inclinó por los estilos retro y de toque sexy, vemos cómo ha evolucionado tanto en estilo como en presupuesto.
Katy Perry - GettyImages
A la hora de desfilar por una alfombra roja también ha habido un claro trabajo de su equipo. La vemos antes con un vestido satinado con un talle inadecuado que la hace lucir como si estuviera incómoda en su propia piel. En cambio este año la vimos portando un vestido de lentejuela de Blumarine que le quedaba pintado, el elegante corte, la silueta del estampado y el característico cabello de color sacaron lo mejor de Katy.
Katy Perry - GettyImages
Siempre ha tenido un gusto por los atuendos muy decorados, aunque la diferencia está en la factura. La vemos en 2006 con un vestido rosa de holanes, que si bien no es horrible tiene un corte poco definido que no logra resaltar su figura. Y claro, aunque es claro que ha bajado de peso y ha hecho mucho ejercicio, este otro vestido de Marchessa logra definir las líneas de su cuerpo resaltando su esbelta cintura, agregando volumen en el busto y simplemente haciéndola lucir fenomenal.
Katy Perry - GettyImages
Y tu ¿en qué crees que radica la diferencia entre un look que esta simplemente ok y uno perfecto?
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