Marilyn Monroe, Catherine Deneuve, Nicole Kidman, Audrey Tautou fueron algo más que la cara bonita del perfume Chanel nº 5. Fueron el prototipo de la mujer a la que todas soñábamos parecernos con sólo ponernos unas gotitas de la mágica fragancia francesa. Pero ahora, resulta que la marca, dispuesta a dar un golpe de timón, decidió que este lugar reservado para hermosas estrellas de cine sea ocupado por el actor Brad Pitt, no por su esposa Angelina Jolie, sino por él.
¿Qué esconde esta decisión? ¿Es una invitación a la seducción? ¿Ahora nos perfumaremos para ellos? ¿Y si nos poníamos perfume para irnos a dormir solas y por el único placer de oler rico?
Muchos criticarán el cambio. En lo personal, creo que tiene algo de homenaje a la verdadera musa inspiradora del perfume, Coco Chanel, para quien "una mujer debe perfumarse donde quiere que la besen". Y qué mejor galán que Brad Pitt para cumplir con esa misión.
Aquí el nuevo anuncio (en inglés) donde vemos a Brad Pitt diciendo:
"No es un viaje, todo viaje termina, pero nosotros continuamos.
El mundo gira y nosotros giramos con él. Los planes desaparecen... Los sueños dominan...
Pero a donde quiera que vaya, ahí estás... Mi suerte, mi fe, mi fortuna, Chanel No. 5, inevitable."
Antes hubo otro hombre, Ernest Beaux, que supo interpretarla en 1921. Él también rompió con los moldes. Ideó Chanel nº 5 con una composición olfativa diferente (no basada solo en la fragancia de una flor), un frasco distinto —parecido a los de laboratorio pero coronado por un lujoso tapón que representaba la plaza Vendôme— y un nombre mágico, referente de la quinta muestra olfativa que Coco aprobó para dar luz verde a la creación.
Pero volviendo al presente ¿son conscientes del guiño cómplice que nos hace con este cambio Chanel (ella, no el perfume) a todas las chicas? Es como si dijera: "¡Basta de promover una mirada de unas sobre otras! ¡Terminemos con eso de que las mujeres nos vestimos para otras mujeres!" Si hasta me envalentono con la arenga y me animo a subir la apuesta: ¡Qué importa si ellas son bellas y usan ese perfume, yo soy bella y no tengo por qué parecerme a esas divas de película! Porque de vernos bien y sentirnos seguras se trata; de ser diferentes y únicas; de cumplir con nuestros deseos… Y si hay un Brad Pitt cerca al que le venga bien nuestro perfume ¡mejor!, y si no, ya habrá otro/otros que lo sepan apreciar.
¿Para quién nos perfumamos, nos vestimos y ponemos lindas las mujeres? ¿Para nosotras, para las otras, para ellos?
Aquí un poco de la historia de Chanel No.5 y por qué es el perfume que revolucionó la industria de los aromas (en inglés):
Twitter: @BalaguerAdriana
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