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    Cáncer de seno: el ABC de la prevención

    Es tu responsabilidad revisarte / Thinkstockphotos

    El simple hecho de ser mujeres nos pone en riesgo de desarrollar cáncer de seno y, como éste, otros factores que no podemos controlar. Sin embargo, hay algunos más en los que sí podemos trabajar, lo mismo para detectarlo a tiempo, que para reducir riesgos.

    En el mes de concientización sobre el cáncer de seno, toma nota de estos consejos y reduce tu riesgo de contraer esta enfermedad.

    Factores de riesgo

    El cáncer de mama es un padecimiento que debemos tomar en serio. Según estimaciones de la Sociedad Americana contra el Cáncer, una de cada ocho mujeres en Estados Unidos desarrollará cáncer de seno invasivo en algún momento de su vida. Y para 2012, se pronostica la detección de más de 226 mil nuevos casos de cáncer de mama en este país, de los cuales más de 39 mil podrían causar la muerte.

    Pensar que a ti no puede sucederte es un gran error, pues esta enfermedad no distingue edad, raza o características particulares. Por el contrario, saber que por ser mujer puedes padecerlo debe ser un incentivo para tomar medidas de prevención.

    Los factores de riesgo relacionados con el cáncer de seno no implican que vayas a tenerlo, sin embargo sí aumenta las probabilidades de que se presente en tu cuerpo. Conocerlos es importante para tomar las medidas de prevención y detección adecuadas. De acuerdo con la mencionada institución, algunos de ellos son:
    Género. El cáncer de seno es cien veces más común en mujeres que en hombres.
    Edad. Aunque esta enfermedad se da también en mujeres jóvenes, ser mayor de 45 años incrementa el riesgo de padecerla.
    Historia familiar. Tener parientes cercanos que hayan padecido la enfermedad.
    Hijos. Las mujeres que no tienen hijos, o que quedaron embarazadas después de los 30 años, están en mayor riesgo.
    Terapia hormonal combinada. Utilizada después de la menopausia, puede aumentar los riesgos.
    Alcohol. Consumirlo en exceso, lo mismo que fumar, te pone en riesgo de padecer cáncer de mama u otros tipos de cáncer.
    El Sobrepeso es otro factor de riesgo, especialmente después de la menopausia.

    No hay una fórmula exacta / Thinkstockphotos

    Si bien, de acuerdo con la mencionada institución no hay una fórmula de prevenir el cáncer de seno, sí hay ciertas medidas que podemos tomar para reducir el riesgo de padecerlo, así como para detectarlo a tiempo, lo cual es clave para ganar la batalla. Las sugerencias incluyen:

    • Cuidar la figura con una dieta equilibrada y saludable que te permita mantenerte en tu peso.
    • Tener una vida activa y hacer ejercicio. Además de ayudarte a controlar tu peso, se ha relacionado a la actividad física con la reducción de riesgo.
    • Limitar el consumo de alcohol. Toma en cuenta que quienes suelen tomar cantidades significativas de alcohol, están en mayor riesgo de padecer cáncer de seno.
    • No fumar. Si no lo has dejado, ¡empieza hoy!
    • Acudir a revisiones periódicas. Las mujeres entre 20 y 30 años de edad deben acudir a un examen clínico (revisión realizada por un médico) por lo menos cada 3 años; mientras que después de los 40 años, debe hacerse cada año.
    • Auto-explorarse. Fíjate cómo realiza el especialista su revisión médica y pide que te explique cómo debes hacerlo por ti misma una vez al mes, después de tu período. Esto te ayudará a familiarizarte con tus senos, para poder detectar cualquier cambio y acudir al médico oportunamente.
    • Hacerte una mamografía anual si tienes más de 40 años.

    ¿Cuándo preocuparse? Los expertos destacan que debes visitar al médico si notas cualquiera de estas irregularidades:

    1. Un bulto o endurecimiento en el seno o la axila.
    2. Inflamación, sensación de calor, enrojecimiento u oscurecimientos.
    3. Cambios en el tamaño o forma de un seno.
    4. Variaciones en la apariencia de la piel, como hundimientos o aspecto arrugado.
    5. Comezón o erupciones en el pezón.
    6. Secreción inusual del pezón.
    7. Un dolor nuevo en algún punto, que no desaparece.

    Fuentes: American Cancer Society y Susan G. Komen for the Cure

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