Dentro de las alternativas protéicas, el pollo es la alternativa más buscada en las mesas de todos nosotros y especialmente para las personas que no quieren consumir carnes rojas (la otra alternativa es el pescado).
Para no caer en las recetas clásicas y varias un poco hoy elijo agasajarlos con estas ideas de pollo a la plancha para que les salga tierno, suave y crocante.
Una de las propuestas es dejarlas toda la noche en la heladera en un tupper o plato hondo cubriéndolas con leche. Al día siguiente, las ponemos encima de unas servilletas absorbentes para escurrirlas y ya podemos hacerlas a la plancha.
Otra forma para cocinarlas es, primero pincharlas con tenedor y dejarlas un par de horas en la heladera con jugo de limón, ajo, perejil o distintas hierbas, para luego cocinarlas.
Para que queden con una costra por arriba y tiernas por dentro, cuando las cocinamos en una plancha, debemos aplastarlas con un peso como de por ejemplo una pava con agua de cada lado y de esta manera se le forma la costra clásica de restaurante que tan rica queda.
Espero que me cuenten cuál de estas maneras le resulto.
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