ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Cómo hacer a tus hijos más independientes

    El futuro de nuestros hijos es nuestro desvelo en el presente. ¿Cómo haremos para estimular chicos que, de grandes, puedan ser felices siendo aquello que quieran ser y sobreviviendo en el mundo que les toca vivir?

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    Sin duda para que ello sea posible debemos trabajar para que puedan desarrollar competencias que los hagan autónomos, confiados y seguros en sí mismos, concientes de lo que quieren y capaces de ser generosos y altruistas con los demás. Pequeña tarea…

    Para ello, es importante considerar que cada pequeña tarea comienza por casa y que, posiblemente, seamos los padres desde el primer día de vida de nuestro hijo, quienes ayudamos a construir los primeros peldaños de su independencia.

    Jeff Brown sugiere que existen competencias básicas a gestar en nuestros hijos para orientarlos al éxito y la independencia futura: la alimentación, el sueño, la atención y el foco de conciencia, la decisión, la lectura y el valor por el dinero (o el cuidado del mismo). Todas estas competencias pueden orientarse desde los primeros años de vida y estimulan la independencia de nuestro hijo dentro y fuera de casa.

    1)    Comer. Comer parece una conducta sencilla, sin embargo, Brown sugiere que establecer hábitos sanos y rutinas ordenadas de comida desde los primeros meses es una buena manera de comenzar a gestar la independencia. Enseñar modales a la hora de comer, otorgar la capacidad para valorar alimentos saludables y ser firmes en relación a lo que pueden y deben comer es una de las maneras de comenzar a construir autonomía. Regular desde afuera hábitos de relevancia biológica como el comer es una de las primeras maneras de colaborar con la autorregulación

    2)    Dormir. Nuestros hijos deben dormir entre ocho y diez horas diarias. La capacidad para dormirse por sus propios medios es un logro radical en la primera infancia y permite que los chicos sean concientes de que pueden hacer cosas solos. Para ello rutinas firmes y sostenidas colaboran con que los chicos se sientan seguros y queridos a la hora de ir a dormir. Ese es uno de los roles, por ejemplo, de los relatos antes de dormir.

    3)    Atención y foco de conciencia.
    Muchas veces menospreciamos el valor que tiene ser capaz de concentrarse sobre una tarea de principio a fin. La concentración es un valor en si mismo en tanto permite sentir control sobre los propios actos en orden a alcanzar una meta. Los chicos desarrollan la capacidad de concentrarse de a poco y a través del ejercicio. Otorgar oportunidades de concentrarse es importante para el logro de la autonomía. Que puedan jugar solos, dibujar solos, o trabajar solos en sus tareas serán logros que dependerán de la capacidad para sostener la atención sin necesidad de soporte externo. Los libros y la música pueden ayudar.

    4)    Actitud.
    Brown define la actitud como una manera de pensar y comportarse. La actitud ayuda a hacer frente a lo que demanda esfuerzo y  orienta la motivación por hacer cosas. Si somos capaces de estimular la gestación de una actitud positiva en nuestros hijos, podemos confiar en que serán independientes a futuro. Es posible colaborar con ella otorgando a nuestros hijos pequeñas responsabilidades dentro de casa. Que comprendan que todos tenemos tareas que sostener, esfuerzos que realizar y espacios para colaborar. A partir de los dos años es posible colaborar con rutinas de orden, limpieza y pequeños mandados que van creando en los chicos capacidad para hacer cosas simplemente porque es la propia responsabilidad.

    5)    Lectura. La lectura es un sano hábito a promover en los chicos. Estimula la capacidad para concentrarse, orienta la capacidad para tomar perspectivas y puntos de vista diferentes entre sí, colabora con el desarrollo de la creatividad y asiste al desarrollo de habilidades cognitivas, sociales y emocionales. Brown resume a la lectura como una tarea para toda la vida. La capacidad que tengamos los padres de modelar su valor a los chicos colaborará con que ellos tomen interés por leer.

    6)    Valor por el dinero.
    Enseñar a los chicos el valor del dinero implica muchas cosas que nada tienen que ver con lo que el dinero puede comprar. Para Brown, ayudar a los chicos a conocer el valor del dinero implica: enseñar a no desperdiciar bienes y alimentos, enseñarles la diferencia entre querer y necesitar, enseñarles el valor del ahorro y ayudarlos a aprender a tomar decisiones.

    Gestar la independencia de un hijo da mucho trabajo… Tiempo, recursos, dedicación, horas invertidas en pensar en ello… pero el premio al final del camino es tener un hijo con la capacidad de autogestión y de autodeterminación, dos ingredientes indispensables del ejercicio de la libertad y la posibilidad de ser felices.
      

    Referencias:


    Brown JM. Strategies for parenting - The road to independence. The kid´s guide to business.


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