ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Cómo inculcarles hábitos de higiene

    La salud física debiera ser objetivo de cuidado en el marco de la escuela tanto como la formación académica. Los hábitos de higiene y las rutinas asociadas al cuidado personal colaboran de manera sustancial con el sano desenvolvimiento de una persona en su medio ambiente. Los chicos no pueden cambiar su entorno, pero pueden aprender a manejarse dentro de él de tal manera, que minimicen la posibilidad de realizar acciones sobre él que resulten para ellos perjudiciales.

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    Esfuerzos por transmitir a los chicos hábitos de higiene serán en vano si los adultos no modelan dichas conductas de manera explícita frente a los chicos.

    Lavarse las manos es necesario, le indicamos a los chicos que lo hagan cada vez, pero necesitan vernos lavarnos las manos en situaciones que lo ameritan, que comentemos por qué lo estamos haciendo y así imprimamos en su conciencia de manera explícita e implícita que ese hábito debe seguirse.  Resulta inútil, pedirle a un chico que cumpla con normas de higiene si su entorno no es higiénico o si los adultos que en él viven no respetan las normas que proponen.

    A fin de estimular el desarrollo de buenos hábitos es necesario que los adultos tengan en cuenta:
    -    La limpieza en el marco del hogar
    -    La limpieza en la cocina y en lo que respecta a la alimentación
    -    La higiene personal
    -    La higiene de la ropa

    Para ello, es posible considerar la limpieza y ventilación cotidiana de los espacios habitados, permitir y estimular el ingreso de luz solar, dosificar momentos de descanso y actividad y promover la belleza del entorno (aquí no se hace referencia al valor o calidad de los recursos materiales sino a intentar que exista cierta armonía visual y sonora en el entorno inmediato de los chicos).

    Los chicos tienen que ser instruidos en que, la necesidad de sostener hábitos de higiene está directamente relacionada con la salud física y mental y con mayor calidad de vida independientemente de los recursos materiales con que se cuente.

    Para orientar a los más chicos es posible pensar en qué hábitos son necesarios de ser tenidos en cuenta y qué estrategias pueden utilizarse para facilitar su instauración. A continuación algunos tips que pueden resultar orientadores:


    Hábito: Lavarse las manos

    Estrategia: Cantar el feliz cumpleaños durante la lavada de manos para garantizar tiempo suficiente para eliminar bacterias y otros microorganismos.


    Hábito: Ordenar sus pertenencias

    Estrategia: Es importante transmitir a los chicos que el orden en sus pertenencias también forma parte del sano hábito del cuidado personal. Desde pequeños estimularlos a ayudar a levantar juguetes, ordenar sus mochilas y cuidar sus pertenencias es sumamente importante. A los dos años los chicos están en condiciones de ayudar a ordenar.


    Hábito: Volumen del TV

    Estrategia: El ruido ambiental puede resultar tóxico a ciertos decibeles, muchas veces el televisor en alto volumen irrita a quienes están cerca de él sin generar expresa conciencia de que eso es lo que irrita. Es importante que los chicos manejen volúmenes bajos y razonables del televisor.


    Hábito: Horas de sueño

    Estrategia: No permanecer levantados más allá del cierta hora que va variando con la edad. Es importante considerar que los chicos necesitan dormir buena cantidad de horas para estar en niveles de actividad satisfactorios al día siguiente.
    Tener en cuenta que los chicos necesitan dormir de acuerdo al siguiente esquema:
    -Hasta seis meses, 16 a 20 horas diarias.
    -De seis a doce meses, 12 horas diarias.
    -Entre el año y hasta que terminan la escuela, 12 horas por noche.
    -Durante la adolescencia, entre ocho y nueve horas por noche.


    Hábito: Cadena de frío

    Estrategia: Los chicos pueden aprender, desde pequeños, que existen ciertos alimentos que no deben ser consumidos fuera de casa si no se cuenta con la certeza de que se sostendrá la cadena de frío. Esto es válido para todo lácteo por ejemplo que no sea larga vida. Fuera de casa los chicos no deben comprar y consumir este tipo de alimentos hasta avanzada la escolaridad primaria.

    Hábito: Alimentación saludable

    Estrategia: Los chicos pueden, desde temprana edad, manejar el concepto de alimento saludable y es importante que los padres orientemos este conocimiento y estimulemos la ingesta de frutas por ejemplo en momentos de recreo o como postre


    Una vez más, el modelado y la conducta del adulto, observada por los chicos, es la mejor manera de transmitir pautas de comportamiento sano que promuevan el desarrollo. Instaurar hábitos de higiene y cuidado personal desde pequeños es un excelente andamiaje para orientar después el desarrollo de hábitos instrumentales asociados a la vida académica y social por ejemplo. Los hábitos del cuerpo son, sin duda, cimiento para los hábitos de la mente.


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