ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Cuándo empezar a practicar deportes

    La práctica deportiva durante años infantojuveniles estimula no solo el desarrollo de competencias sensomotoras y visoespaciales sino que otorga oportunidad para desarrollar competencias socioemocionales a tiempo que  se nutre la salud y la fortaleza física.

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    Desde los primeros días de vida de un chico es posible estimular el desarrollo de lo que posteriormente será una actitud positiva frente a los deportes.

    Eric Small, en su libro “Everything You and Your Child Need to Know about Sports, Physical Activity, and Good Health-A Doctor's Guide for Parents and Coaches” sugiere que, desde los primeros meses de vida los padres modelamos el tipo de vínculo que tenemos con los deportes y la vida sana a nuestros hijos. Padres que cultivan hábitos saludables en relación a la actividad física y la nutrición tienden a orientar a sus hijos en ello desde temprana edad.

    Salir a caminar con los chicos desde que nacen, encontrar la manera de llevarlos a caminatas diarias que formen el hábito de tener diariamente un espacio para la actividad física es, según Small, un buen punto de partida.

    Sostener períodos de juego físico con los chicos de edad preescolar, instándolos a moverse, bailar, correr y saltar es el paso subsiguiente.

    A partir de los tres años, los chicos refinan sus movimientos y comienzan a ser capaces de seguir directivas en el desplazamiento por el espacio. Es posiblemente el momento en el que pueden empezar a insertarse en algún tipo de actividad deportiva considerando, siempre, que lo importante es encontrar espacios que se orienten al disfrute de la actividad y la inserción en el grupo de pares y no en la competencia y el afán de ganar.

    Small sugiere que en este momento es posible integrar a los chicos a la práctica de deportes como el fútbol, basket, hokey y tenis.

    A partir del ingreso a la escolaridad primaria la práctica deportiva puede, de a poco, sistematizarse. Los beneficios de la actividad deportiva para el desarrollo infantil son, en palabras del autor, “indiscutibles”. Hacer deporte colabora para con el desarrollo de habilidades socioafectivas y se ha propuesto que los chicos que practican deportes tienen mejores índices de autoestima y mejor rendimiento académico.

    Small sugiere que la elección del deporte a practicar a partir de los seis años tiene que resolverse teniendo en cuenta el estado general del chico y sus fortalezas y debilidades para la actividad física. Entre los seis y los doce años los chicos se integran cada vez más a la práctica deportiva sistemática. Sin embargo Small advierte que es necesario considerar que para que estimule el sano desarrollo la práctica del deporte a esta edad no puede dejar de ser divertida y no debe centrarse en el espíritu competitivo sino en el espíritu de equipo y en la participación de grupo. A partir de los ocho años se abre la posibilidad a los deportes de contacto, que necesitan de cierta madurez física y emocional. El rugby es un buen ejemplo de deporte de contacto que puede comenzar a practicarse a partir de esta etapa. Antes de los ocho años es posible practicarlo considerando la necesidad de centrarlo más en desarrollar familiaridad con la pelota, los movimientos y las reglas que en el contacto en sí mismo.

    A partir de los doce años los chicos suelen estar en condiciones de practicar cualquier deporte y asumirlo con un poco más de espíritu competitivo. En ese momento el deporte y la competencia es además una actividad que colabora con la prevención de conductas de riesgo como el abuso de alcohol y el consumo de drogas. La práctica deportiva y la necesidad de cumplir con entrenamientos y partidos, colabora con el desarrollo y sostén de hábitos sanos.

    Como en otros ámbitos de incumbencia del ser padre, el modelado y la supervisión son fundamentales en la práctica deportiva y el desarrollo de hábitos sanos. Es importante estimular a la práctica deportiva inclusiva, no orientar a los chicos a una práctica que supone que la victoria es el fin  último del deporte y acompañarlos y sostenerlos en sus espacios deportivos más allá de lo habilidosos que sean.


    Referencias

    Eric Small, “Everything You and Your Child Need to Know about Sports, Physical Activity, and Good Health-A Doctor's Guide for Parents and Coaches” 2010.


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