Por: Silvia Renata Figiacone
En la adolescencia, de acuerdo a Cline & Fay, "de repente nuestros chicos ya no parecen ser los mismos". Los cambios corporales, anímicos, sociales y psicológicos son drásticos y, en cinco años, los chicos cambian más que en cualquier otra etapa de su vida.
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Los padres modernos, sostienen estos autores, enfrentan un gran número de desafíos al momento de criar adolescentes. Los chicos parecen madurar a edades tempranas, las influencias sociales "bombardean a las familias" con "efectos que a veces pueden ser catastróficos".
La necesidad de sostener el monitoreo parental en la etapa adolescente es, cada vez, más relevante. De lo que hacemos los padres en la crianza de nuestros hijos adolescentes, cuánto y cómo sostenemos el control depende, muchas veces, el tipo de conductas de riesgo que los chicos asumen en esferas como el consumo de sustancias, el manejo y la sexualidad.
Cline & Fay sugieren que, de acuerdo a estadísticas, uno de cada cuatro adolescentes está envuelto en situaciones de toma excesiva y compulsiva (sin contar con que la gran mayoría tiene experiencia con el alcohol y lo consume con cierta regularidad). Refieren asimismo que en Estados Unidos al menos, cada año se registran más de nueve millones de casos de enfermedades de transmisión sexual entre adolescentes. Muchos de los chicos que cursan sus estudios secundarios los abandonarán, las estadísticas son preocupantes en algunos países como la Argentina donde uno de cada dos abandona sus estudios secundarios. Por otra parte, el porcentaje de chicos que crece en hogares con sus dos padres ha disminuido notablemente alcanzando en algunos países el 50% nada más.
No es sencillo acompañar la adolescencia de los chicos en esta etapa del desarrollo cultural y social.
La adolescencia es la etapa en la que a tiempo que se viven enormes cambios físicos y sociales, se construye la identidad (o se reconstruye y afianza) y la pregunta crucial de la adolescencia es quién soy y quién quiero ser…
Cline & Fay presentan luego de una introducción que señala lo difícil que parece criar un hijo adolescente, que existe esperanza acerca de la posibilidad de hacerlo sin morir en el intento, y el secreto que ellos ofrecen es hacerlo con amor y lógica.
Para ellos, amor y lógica es una filosofía que implica ganancias para ambos lados ("a win win philosophy").
A continuación algunos extractos de las estrategias sugeridas por el modelo de Cline & Fay:
- Uno de los objetivos de la paternidad es criar chicos responsables, equiparlos para que les sea posible tomar decisiones adecuadas a lo largo de su vida
- Los adolescentes responsables se sienten bien acerca de si mismos. Cuando se acompaña a los chicos desde pequeños en la asunción de responsabilidades se tiene adolescentes que son capaces de sostenerlas a pesar de su natural inestabilidad
- La responsabilidad se modela, no existe otra manera de inculcarla, y debe ser modelada desde que los chicos son chicos
- Los chicos deben resolver sus conflictos. Los adolescentes viven conflictos cotidianamente. El padre que ve como solución ayudar a resolverlos instrumentando recursos como "no vayas al examen si no estudiaste", "no te preocupes porque perdiste el teléfono, compramos otro", "salí de todas maneras así nadie se enoja, mañana faltás al colegio y listo", tienen hijos que no logran aprender a resolver conflictos de manera constructiva
- strong>Neutralizar todo argumento. Es para los autores uno de los principios más importantes del love & logic. No es bueno operar a partir de la emoción como adulto cuando nos relacionamos con un adolescente. El adolescente ES pura emoción. El adulto es quien debe sostener el control sano de la relación.
- Ofrecer alternativas como estrategia de sostener el control. No es posible ya simplemente sostener la pauta que se pretende, muchas veces es necesario ofrecer alternativas para que los chicos puedan aceptar las pautas que se les sugieren
- Establecer límites pensando las palabras que se usan. No se usan las palabras para pelear, oponerse o imponerse. Se eligen las palabras para, con firmeza, explicar la pauta, la perspectiva del adulto y la intención
- Las consecuencias de una acción no necesariamente deben ser inmediatas. Los padres muchas veces se ven tentados de penalizar acciones (obtención de malas notas por ejemplo) de manera inmediata. Aparecen así penitencias que a posterior parecen injustas y son, muchas veces levantadas. No solo se pierde autoridad al levantarla sino que los chicos se sienten agredidos cuando se los penaliza de manera inmediata. Ninguna de las dos acciones conduce a una buena estrategia de crianza y educación
Existen más allá de estas, algunas reglas básicas al momento de establecer límites que son adecuadas para cualquier edad. Simplemente hay que ajustar el modo a la edad de nuestros hijos:
- Ser consistente
- Claro y específico con las indicaciones
- Usar el contacto visual de manera frecuente al relacionarse con los chicos
- Ser confiable
- No hablar demasiado
- No tomar como personal acciones de los chicos que debemos reorientar
- Expresar los sentimientos con claridad y, sobre todo, dejar que ellos los expresen con libertad
- Hablar poco, justo y escuchar mucho y siempre
- Cuidar las expectativas que tenemos para con nuestros hijos, que sean adecuadas a su edad, desarrollo y capacidad
- Compartir tiempo con ellos. Mucho tiempo. En toda edad. Aún en la adolescencia.
- Modelar. Ser con ellos como queremos que sean con nosotros. Comportarnos como queremos que se comporten
- Otorgar oportunidad de remediar aquello por lo cual penalizamos
Es un desafío educar hijos adolescentes. Lleva "sangre, sudor y lágrimas", pero una vez que la adolescencia termine… nuestros hijos estarán listos para abandonar el nido, y solo regresarán si hemos trabajado suficientemente bien.
REFERENCIAS:
Cline F & Fay J (2006) Parenting teens with love and logic. Navpress
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