En realidad, los consejos que se les pueden dar a los padres antes de que nazca su primogénito son infinitos. Infinitos porque cada historia, cada familia, cada casa, cada hijo y cada día, es diferente; por lo tanto, la forma en que se van a desempeñar depende todas de esas variables. Pero por suerte hay ciertos patrones que suelen repetirse, y conocerlos te ayudará mucho para desenvolverte en tu rol sin problema.
El ABC
1- Encontrar un pediatra: ni bien sale de la clínica, el bebé necesita estar controlado. Y mucho mejor que ir corriendo a una guardia, es contar con el que será su médico de cabecera. Lo ideal es tomar contacto con él un tiempo antes de que nazca el bebé. Primero, para despejar dudas, ya que hay muchos mitos que se mezclan con la realidad. Segundo, por cualquier eventualidad que pudiera presentarse. Es bueno preguntar por alguien de confianza a parientes y amigos cercanos. Lo mejor es optar por un consultorio cercano. Y no hay que olvidarse de pedirle el celular al pediatra. Ellos están acostumbrados a atender las dudas de los padres en cualquier horario.
2- La cuarentena es importante: no se trata de una cuestión puramente sexual, sino de salud. Si bien es cierto que la libido de las madres baja mucho al comienzo, también hay que prevenir que las heridas estén cicatrizadas del todo (en el caso de la episiotomía o la cesárea). Asimismo, el cuerpo y los órganos tienen que volver a su estado normal. Por otra parte, las mujeres son fértiles en esta etapa pero su menstruación no está regularizada.


