ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Otra forma de entender la belleza

    Aunque parezca que una cosa no tiene que ver con la otra, aunque las revistas femeninas no le dediquen ni media página, un factor crucial para el cuidado de la belleza es el cuidado del ambiente. Está muy bien que inventen cremas milagrosas y barritas de cereal con antioxidantes, pero de manera paralela se podrían dedicar recursos y talentos para dejar de generar agentes agresivos que nos intoxican, enferman y envejecen prematuramente. Con ello me refiero a la mala calidad del aire y el agua, al uso de pesticidas y hormonas en los alimentos, a la mala gestión de los residuos, a las emisiones de carbono, al calentamiento global, entre muchos otros factores.

    Cuidarse el cabello, la piel y la figura no están necesariamente asociados a la frivolidad o a las tendencias de moda que alimentan la ansiedad colectiva. Me parece que cuando uno identifica la belleza con la salud, se deja de rendir tributo a un modelo exterior y se honra algo más sutil, al regalo maravilloso que es la propia vida. Más aún, cuando uno asocia su vida con la belleza y el respeto a la tierra, los parámetros cambian y hay una toma de conciencia. Entonces uno ya no se unta ni se come ni se pone cualquier porquería porque sabe que, a larga, eso trae más daños que beneficios.

    iStockphotoiStockphoto

    A veces pensamos que separar la basura o apagar la luz cuando salimos de la habitación son acciones para "salvar al planeta". Pero siendo más sensatos, a quien estamos salvando es a nosotros mismos, a los que amamos y a todo aquello que apreciamos o que consideramos bello y excepcional.

    La belleza, como la fe, también es un factor muy poderoso para generar acciones colectivas. Prueba de ello son los educadores ambientales, arquitectos y diseñadores que, cansados de trabajar infructuosamente en campañas para despertar la conciencia ambiental a través de la educación científica, hallaron en la belleza uno de los principales motivos que llevan a la gente a tomar acción para cuidar el entorno. Por ejemplo, para vivir en una ciudad bella hay que mantenerla limpia, ordenada y armoniosa, lo cual implica una serie de acciones ecológicas que, por definición, comienzan desde el ámbito individual o familiar, pero trascienden a gran escala.

    Pagination

    1. 1
    2. 2
    3. 3
    4. 4
    (4 Páginas) | Leer todo

    Cargando...