Los alimentos se componen por nutrientes que sustentan a todo el organismo. Son sustancias muy pequeñas y muy sensibles, ¡aprende a protegerlas par a aprovecharlos al máximo!
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Si se cocinan verduras, primero hay que lavarlas muy bien, no se remojan pues esto las hace perder vitaminas.
Si se van a consumir verduras cocidas, se pone al fuego un recipiente que tenga tapadera y se vierte sólo la cantidad suficiente para que se consuma casi toda al terminar el cocimiento. Cuando vayas a preparar cremas de verdura utiliza la misma agua donde las cociste.
Durante la cocción el fuego debe estar en lo mas bajo para que no se dañen y estar tapada la cacerola, pues con el vapor se escapan algunas vitaminas.
No debes usar sal durante el cocimiento, solo hasta el final.
Las zanahorias y verduras para ensalada no deben rallarse, es verdad que lucen mas atractivas pero entre mas finito es mayor la perdida de nutrientes sobre todo de la vitamina A que se destruye con la luz y la vitamina C que se destruye al entrar en contacto con el oxigeno.
Las grasas no es necesario calentarlas demasiado ya sea aceite, manteca o mantequilla; se queman y se convierten en grasas trans que dañan venas y arterias.
De esta manera obtendrás una mejor nutrición.
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