Por: Chef Ariel Rodríguez Palacios, el 05 de mayo de 2009, 06:32 AM
Soy un convencido de que el ser humano ha sido, desde siempre, un ser terriblemente curioso. Según nos cuentan, los mayores descubrimientos de la historia se han dado por curiosidad o por casualidad. Eso de que "la curiosidad mató al gato..." podría extenderse al hombre sin temor a errar.
Por supuesto que hay muchísimas excepciones, y para evitar posibles susceptibilidades y desacuerdos, lo mejor será que sigamos usando al pobre minino como símbolo de curiosidad extrema.
En lo que a mi respecta, soy un gran curioso. Especialmente en esto de la gastronomía.
Me gusta probar todo lo que está a mi alcance. No locamente, sino aquellos comestibles desconocidos para nosotros pero habituales para otras culturas. Es maravilloso lo que nos ofrece la naturaleza en este tema, y cuando veo un fruto, una semilla o una raíz cuyo gusto no he probado, me resulta muy difícil dejarlo pasar.
En una oportunidad, estando de visita en Brasil con unos amigos, conocí el "Acajú", fruto de donde se extrae lo que más tarde será la castaña de cajú o anacardo. Este fruto, originario del Amazonas, es de la familia de las anacardiáceas como el mango y el pistacho. Es un fruto carnoso de color naranja oscuro, casi rojo y tiene en su extremo inferior una especie de carozo, en cuyo interior se encuentra la nuez que se utiliza para la castaña de cajú. Discúlpenme si mis términos no son los correctos, pero poco sé de botánica.
Mientras conversaba con mis amigos, se me ocurrió que sería interesante probar la nuez en crudo, y cuando abrí la cáscara encontré que la nuez estaba cubierta por una sustancia gelatinosa. Sin decir palabra y casi en un acto reflejo, me metí todo en la boca.
Se hizo un silencio sepulcral... Por un segundo, mis amigos me miraron con ojos desorbitados sin poder emitir sonido. Cuando pudieron reaccionar, saltaron todo juntos gritando como poseídos por un espíritu del más allá, "escupí, escupí". Ante semejante reacción, no pude menos que escupir, y enseguida comenzó a arderme la boca de una manera alarmante. Quise apagar el fuego que sentía limpiándome la lengua con la esponja de lavar los platos, pero nada daba mucho resultado. Finalmente, y después de muchos intentos, el dolor comenzó a aflojar pero la sensación de boca quemada me duró toda una semana. ¡Como si hubiera hecho fondo blanco con una sopa hirviendo! ¡Fue la semana más larga de mi vida! Acabé cuanta bebida fría había en el hotel. ¡Por momentos tenía ganas de pasar la lengua por las paredes o chupar una barra de hielo para calmar el ardor! ¡Juro que no se lo deseo a nadie!
Entonces aprendí que cruda, la nuez del cajú es súper tóxica. Es con el proceso de pelado y tostado que la castaña de cajú pierde su toxicidad. Los aborígenes del Amazonas, eran expertos en retirar la toxicidad de raíces y frutos para comerlos y, según me contaban los lugareños, también utilizaban esas sustancias tan fuertes para tatuarse el cuerpo.
Miles de animales, plantas, insectos, hongos y bacterias forman, excretan y degradan sustancias tóxicas como mecanismo de defensa contra predadores. ¡Hasta cianuro!
Y muchos de los alimentos que habitualmente comemos, como las almendras, los duraznos, el bambú, brotes de poroto, cerezas, lentejas, aceitunas, mandioca, etc. son cianogénicos, es decir que liberan cianuro en mayor o menor proporción, el cual es neutralizado mediante diferentes procesos. El ejemplo más conocido de envenenamiento por cianuro de origen natural, es la ingestión de alimentos como la mandioca, que no han sido preparados correctamente. Si está cruda o si no se prepara correctamente, el cianuro se libera en proporciones tóxicas, pudiendo causar serios trastornos.
Algunas plantas tienen sus secretos. Claro, ¡eso lo sé ahora! De haberlo sabido aquella noche, me hubiera ahorrado algún disgusto. Sin embargo, seguiré probando. Eso si, ahora consulto antes de comerlo.
Alguno de Uds. ¿tiene alguna experiencia parecida?
¡Hasta la próxima!
colonmabel
Me gusto tu comentario, siempre estamos aprediento , me gustan las castañas de caju
y todos los frutos secos.
Esta bueno imformarnos antes de viajar a un lugar y mucho mas si de comer se trata.
Publicado el 27 de agosto de 2009, 11:23 PM
rosaes13
no tengo ninguna aneda pero me gusto tu comentario me dio conocimiento de algo que
ignoraba gracias
Publicado el 06 de agosto de 2009, 02:48 AM
alvarezjorgenelson
Si es cierta su metabolización hacia óxido nitrico, estamos en presencia del famoso
VIAGRA !!!Impotentes del mundo, uníos !!!
Publicado el 23 de julio de 2009, 10:34 PM
akbc45
contribui no combate às doenças cardíacas. Assim que sao muitas as propriedades
desse fruto tao saboroso.
estao convidados a ir ao Brasil e experimentar, porem terao que ir ao
Nordeste...Natal-Rn .
Publicado el 03 de julio de 2009, 04:30 PM
akbc45
Um destes aminoácidos é a arginina que, no metabolismo, transforma-se em óxido
nítrico e este, por vez, alarga as artérias e diminui a pressão sanguínea. Desta
forma a castanha do caju contribui
Publicado el 03 de julio de 2009, 04:28 PM
Editor, Realizó su formación académica en las principales escuelas
de gastronomía francesa y ha trabajado en prestigiosos
lugares, como el Ritz Hotel y la Maison Fauchon de París.
Su pasión por la comida y la enseñanza se ve reflejada en
los libros que ha publicado a lo largo de su carrera.
Actualmente es el director del Instituto Argentino de
Gastronomía.