Hay dos maneras de comenzar a organizarse: la primera es pensar qué función debe cumplir cada área. Por ejemplo, la zona de comer, la de dormir y la de trabajar. La otra posibilidad es conseguir muebles que puedan desempeñar más de un rol, y vayan transformando el espacio de acuerdo a lo que se precise. Por ejemplo, un sofá-cama: de día ofrece un asiento y de noche, un lecho para dormir. Hoy se consiguen diseños muy modernos y confortables. Foto:...
más Hay dos maneras de comenzar a organizarse: la primera es pensar qué función debe cumplir cada área. Por ejemplo, la zona de comer, la de dormir y la de trabajar. La otra posibilidad es conseguir muebles que puedan desempeñar más de un rol, y vayan transformando el espacio de acuerdo a lo que se precise. Por ejemplo, un sofá-cama: de día ofrece un asiento y de noche, un lecho para dormir. Hoy se consiguen diseños muy modernos y confortables. Foto: iStockphoto.
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