Femme fatale indiscutida, elegida la mujer más elegante del planeta, la de la boca más sensual de todos los tiempos, la que porta las piernas más estilizadas, una de las mejores pagas de Hollywood, con el marido más codiciado del mundo, una gran familia y, ahora, nominada a los premios Globos de Oro por su debut como directora… Sin embargo, una vez más como tantas otras en su vida y especialmente en el último año, Angelina Jolie (36) no es noticia por alguna de esas razones, sino por su supuesta anorexia y adicción a las drogas, dos fantasmas que la persiguen desde siempre y que al parecer no ha podido vencer todavía: según los medios del mundo, la actriz fue internada de urgencia en una clínica luego de desmayarse tras una sobredosis de pastillas para adelgazar.
El hecho ocurrió la semana pasada en su casa de Los Angeles, cuando los empleados de la mansión Jolie-Pitt encontraron a la dueña de casa tendida en el piso de su habitación y al parecer sin respirar. De inmediato, pidieron ayuda al 911 –servicio de emergencias de los Estados Unidos– y una ambulancia acudió al lugar. Al parecer, los médicos la habrían hallado en estado inconsciente y por eso decidieron trasladarla a un hospital. Una vez allí, según confirmaron varios rumores, la actriz habría sido sometida a una desintoxicación, ya que el motivo aparente de la descompensación era una sobredosis de fármacos para adelgazar.
Según trascendió, lo que la protagonista de la saga Tomb Raider habría ingerido es una sustancia llamada crystal meth –metanfetamina en cristal–. Se trata de un droga bastante consumida en los Estados Unidos que acelera la pérdida de apetito y el consecuente descenso de peso, y que ella consumiría desde hace años. Además, en esta ocasión, se dice que Angie habría tomado el crystal meth junto con otro medicamento de origen sudafricano llamado Hoodia, que consiste en productos naturales mezclados con anfetaminas.
PELIGROSA OBSESION. Los rumores sobre la aparente anorexia de Angelina comenzaron en junio pasado, cuando la actriz asistió en Cannes al estreno de su última película, Kung Fu Panda 2, en la que es una de las voces principales. Para la ocasión lució un vestido negro al cuerpo que dejaba al descubierto unas piernas esqueléticas que nada tenían que ver con sus, aunque siempre flacas, sugerentes pantorrillas. Los comentarios de la prensa y del público no se hicieron esperar: “Angie, ¿qué les pasó a tus piernas?”; “Brad, dale de comer a tu mujer”; “¿Es anorexia o has caído otra vez en la heroína?”, etc. Pero no sólo fueron comentarios. La revista Star, un clásico de la prensa popular del espectáculo estadounidense, le dedicó una tapa a la estrella en la que se la veía realmente muy flaca y tituló: “99 libras (poco menos de 45 kilos), anorexia & heroína”.
Allí, el semanario contaba que, según fuentes cercanas a la pareja, la actriz estaba comiendo muy poco desde hacía unos meses porque estaba muy ocupada con la maternidad y “se olvidaba”. Otra versión, con mucha más prensa y lógica, dijo que Angelina tiene la obsesión de mantenerse en 45 kilos y que para ello sigue una dieta de descenso rápido que ya había puesto en práctica en otras ocasiones y que consiste en la ingesta diaria de 600 calorías, es decir, menos de un tercio de lo que se recomienda en una persona adulta y activa, que son 2000. Se trata de la dieta desintoxicante de la isla Martha’s Vineyard, un régimen de descenso rápido muy popular entre las celebrities de Hollywood que deben ponerse en forma en tiempo récord para algún personaje y consiste en ingerir únicamente líquidos. Se toman bebidas cada dos horas para limpiar el cuerpo y las únicas permitidas son agua, té de hierbas, sopa de vegetales y unos jugos verdes que se preparan con un polvo artificial. La dieta –que por ser tan estricta sólo se recomienda hacer por una o dos semanas– es muy conocida en los Estados Unidos y constantemente criticada por nutricionistas ya que, aseguran, es muy peligrosa para la salud. Al parecer, Angelina la habría probado cuando, después de dar a luz a sus mellizos, en 2008, tuvo que descender de peso para interpretar a la Agente Salt y bajó 10 kilos en apenas 21 días. Desde entonces, la actriz se habría obsesionado con conservar un peso inferior a 50 kilos primero y luego a 45. De hecho, se dice que al ser internada registraba un peso de apenas 43 kilos, es decir, 15 menos de los que se consideran saludables para su 1,74 m de altura.
UNA VIDA DE EXCESOS. No es la primera vez que se habla de anorexia y heroína en la vida de Angelina. Desde que con apenas 15 años inició una carrera como modelo publicitaria y actriz de videos musicales, la vida de la hija del reconocido actor John Voight –con quien siempre tuvo una vínculo muy conflictivo, cuando no nulo– estuvo ligada a los excesos. Ya en sus 20, y en especial durante su matrimonio con el músico y actor Billy Bob Thornton, con quien estuvo casada por más de tres años, la actriz pasó por su etapa más negra de drogas y alcohol. Incluso hace dos años dieron la vuelta al mundo fotos de ella desnuda y fumando heroína en aquella época. Sin embargo, desde que conoció a Brad Pitt –en 2005 durante el rodaje de Sr. y Sra. Smith– todo indicaba que había superado su etapa de autodestrucción para volcar toda su energía a formar una gran familia. Durante los dos años siguientes, además del trabajo en cine y su participación activa como embajadora de buena voluntad de la ACNUR, su vida giró en torno al cuidado de sus 4 hijos: Maddox, Sahara y Pax –los tres adoptivos– y Shiloh, la primera hija biológica con Pitt, que nació en 2006. Pero la imagen de familia ideal y perfecta pronto se desmoronó de la mano de nuevos rumores de anorexia y depresión que llegaron tras la muerte de la mamá de Angelina, cuando la actriz llegó a pesar 45 kilos. Ella no dijo nada al principio, pero meses más tarde, con unos kilos más, pero igual muy flaca, contestó a la prensa: “Siempre he estado delgada y este año he perdido a mi madre y he pasado por muchas cosas. Tengo cuatro niños y acabo de terminar de dar el pecho. Ha sido duro volver a mi alimentación habitual. En vez de atribuir mi delgadez a que estoy pasando por un trance emocional, la gente presupone que es porque quiero entrar en unos pantalones vaqueros ajustados”, explicó entonces a Evening Standard, visiblemente enojada.
Luego de ese episodio, los rumores se acallaron por un tiempo ya que la felicidad y los kilos volvieron a la vida de Angelina con la noticia de que estaba embarazada de los mellizos, Knox Leon y Vivienne Marcheline, que nacieron a mediados de 2008. Sin embargo, desde hace ya casi dos años y luego de diversos episodios que sufrió, desde recurrentes desmayos en filmaciones hasta una internación de la que se dijo que era una hepatitis, el rumor que más crece es el de su conducta adictiva: no sólo a las meta anfetaminas para adelgazar, sino también a la heroína, una de las drogas más peligrosas y mortales que se conocen. Mientras tanto, los medios dicen que Brad está desesperado¿ que sólo espera que su mujer se interne para una rehabilitación definitiva que a libere de las crisis y recaídas cíclicas que ponen en peligro su vida y la armonía familiar.
Todos rumores por ahora, porque lo cierto es que si bien existen decenas de fotos que evidencian su bajo peso –algunas realmente impresionantes–, ninguno de los protagonistas de la historia, ni sus agentes de prensa han salido a ratificar ni desmentir la información de esta reciente internación. En cambio, la pareja prefirió echar por tierra la noticia dejándose ver el sábado por la noche –96 horas después de la supuesta internación y en el día del cumpleaños número 48 de Brad– en un espectáculo del Cirque du Soleil en Las Vegas. Algunos dicen que fue una estrategia para desmentir los rumores, otros que su vida sigue normalmente y su estado de salud es bueno. Por ahora, un nuevo capítulo en la tormentosa y siempre mediática vida de Angelina Jolie.

